miércoles, 6 de julio de 2011

Hoy un grupo de \approx 30 personas se tomaron la facultad sin asamblea previa. En mi opinión, actos como este pueden tener validez, como la puede tener una acción directa llevada a cabo por una minoría, pero que sirve para remecer la cotidianeidad de la gente y poner sobre tapete temas que quizá de otro modo nunca saldrían a la luz. Pero hay que ser estratégico, y hacerlo cuando esto aporte al movimiento, y cuando se trate de algo que no genere fricciones internas demasiado fuertes.

Si en ciencias las asambleas son poco asistidas no tiene que ver con que la gente este en contra de las demandas del movimiento estudiantil, o viva en una cueva y no se haya dado cuenta que un día marcharon 400 mil personas por la educación, sino porque la asamblea es una paja terrible, donde quienes no disfrutan de la retórica se aburren mucho porque se trata de la repetición de argumentos en un loop interminable, y que lleva a que finalmente se polarice, y no represente a ciencias en su totalidad ya que los únicos que permanecen asistiendo son el sector más izquierdista, y se terminan tomando decisiones sin piso politico real. En ciencias el problema ya no es la falta de conciencia tanto como lo es las rencillas internas, que desgastan al movimiento. Ahora en lugar de sólo echarle mierda al gobierno ahora tengo que criticar a mis compañeros de facultad. Tomarse esta wea no fue estratégico, acciones como esta más restan que suman, cómo se vió en la toma del 2008. Finalmente lo que me molestó no fue la toma, sino que la el cronograma de hoy no incluyera una asamblea, y que la asamblea de evaluación la dejaran para el viernes. Yo tengo una postura que es más radical que el promedio del departamento, pero sé que si quiero hacer algo que sea fiel a mis ideas debo hacerlo en un colectivo, y sé que las cosas que puedan salir de la facultad si son democráticas serán "amarillas".

SIN EMBARGO, no estoy a favor tampoco de ese perfil de físico que mientras afuera la gente se moviliza él calcula integrales. Me gustaría que esta toma de facultad tenga el sentido de remecer nuestro cotidiano, y me gustaría que como físicos nos juntemos a hablar en una asamblea interna, ya que reconozco que la asamblea de ciencias dejó en evidencia que no es representativa. Pero no juntarnos para decidir volver a clases y hacer como si llueve mientras afuera la gente lucha, sino para movilizarnos nosotros, quizá manteniendo algunas clases si en un ramo los estudiantes consideran que puede hacerlo sin dejar de participar. Cómo físicos y futuros cientificos tenemos cosas que aportar a esta discusión relacionado sobre el rol social que debe tener la ciencia, y por ende, la importancia de las universidades públicas.

Es por ello que tengo una propuesta:

Juntarnos LO ANTES POSIBLE (el viernes?) en una asamblea interna, esperando que sea un especio más cómodo para intercambiar opiniones, y esperando que gente que quizá no quiere movilizarse con ciencias lo haga acá. Sería bueno organizarnos para ir a marchas juntos con un lienzo, o preparar un documento donde agregemos a la discusión puntos interesantes que pudieramos aportar desde lo que sabemos, la ciencia, y difundirlo (quizá podamos mandarlo al El Ciudadano, o algo así), o cualquier cosa que se nos ocurra. Si nos motivamos podemos hacer cosas concretas, más que sólo estar parados o viniendo a clases cómo si nada pasara.

Espero sinceramente que no caigamos en un "queremos clases y pruebas y filo con todo lo demás".

Está demás decir que aquí presenté mi opinión, pero si logramos juntarnos la idea es que la asamblea sea abierta a todas las posturas que existan en física.

¿Que piensan?


Diego Contreras
Estudiante de Física

Inmediatamente después del discurso de Piñera...


lunes, 4 de julio de 2011

CARTA DE APOYO AL PARO NACIONAL POR LA EDUCACIÓN PÚBLICA DE ACADÉMICOS Y ESTUDIANTES CHILENOS EN EL EXTRANJERO


Ante las recientes manifestaciones sociales, las cuales han tenido un apoyo mayoritario e histórico de la comunidad educativa en toda su diversidad (alumnos, apoderados, profesores, académicos y rectores) y dada nuestra imposibilidad de participar activamente en éstas por estar fuera del país, los abajo firmantes declaramos lo siguiente:
1) Chile posee un sistema educativo altamente privatizado, segregado, desigual y de cuestionable calidad. Este sistema reproduce, fortalece y legitima las profundas desigualdades sociales y económicas existentes en Chile.
2) Esta situación que, con algunas variaciones, nos ha acompañado a lo largo de toda nuestra historia, se ha visto agravada por un diseño de políticas educativas que ha puesto un peso desmedido en el mercado como proveedor y ente asegurador de la calidad, y que, para mayor gravedad, ha sido construido en ausencia de toda deliberación democrática.
Esta apuesta de los últimos 30 años por la desregulación y por el carácter subsidiario del Estado se ha expresado en medidas tales como: la despreocupación administrativa y económica por parte del Estado con sus liceos y universidades, la descentralización a través de municipios de la administración escolar, el cobro de elevados aranceles a las familias, la posibilidad de seleccionar/excluir alumnos por parte de colegios que reciben financiamiento estatal, la desregulación del sistema universitario, la inexistencia de una política de educación superior técnica y el lucro ilegal por parte de universidades.
A consecuencia de estas políticas, el sistema de educación pública, en todos los niveles, se encuentra en un estado crítico. Por lo mismo, consideramos que este modelo de mercado ya ha fracasado, y es momento de reconocer este hecho y que como país hagamos una apuesta decidida en otra dirección. Las movilizaciones a las que estamos asistiendo expresan el profundo anhelo de cambio que existe hoy en la ciudadanía. Los pingüinos del 2006 y las masivas protestas de este año son muestra de ello. En ellas se le pide al Estado que se haga responsable de mejorar sustantivamente la educación pública y que haga respetar el derecho a la educación.
3) Es innegable, a la luz de la experiencia internacional, que las demandas de esta movilización social son viables y alcanzables en un horizonte de mediano plazo, si es que toman las medidas en la dirección correcta. Es posible, pues sucede en otros países, tener un sistema educativo público que entregue una educación de calidad, plural, gratuita y asequible para todas las clases sociales.
4) Por todas estas razones y por nuestro convencimiento de que se requieren cambios profundos, a la altura de la crisis, es que nos hacemos parte del llamado a paro de este Jueves 30 de junio. Con la esperanza que la expresión colectiva de esta movilización allane el camino para tales transformaciones y permita que esta vez sea el debate democrático y participativo el que nos permita redefinir nuestro sistema educativo, conjugando la igualdad, la libertad y el desarrollo del país.